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oct

por admin

Madrugada del 2 de octubre de 1936.
Un automóvil sale desde el cuartel general de las tropas nacionales en Burgos, con destino a Biarritz. Valentine Williams, novelista y combatiente en la Primera Guerra Mundial, el torero Fernández de Arzabal y Neil O´Malley Keyes viajan en su interior. A las 4:18 horas, cuando se encuentran a 119 Km. de San Sebastián, se percatan de la presencia en el firmamento de algo fuera de lo común.

Un extraño objeto –que en principio Williams identificó como un proyectil-, surcaba el cielo tras surgir de una montaña próxima. El objeto, que se desplazaba a gran velocidad, volaba a la izquierda del vehículo y en dirección norte. De pronto se convirtió en una llama de color naranja, y Williams paró el motor del coche con la intención de
escuchar algún sonido, pero no oyeron nada.
Al llegar a su destino, relataron con detalle lo que habían visto, y más
tarde, Tom Dupree, miembro del consulado británico en Hendaya, confirmó haber visto el mismo objeto a 48 Km. de dicha población.

La Guerra Civil española finalizó en marzo de 1939. Sin embargo, la actividad OVNI continuó, aparentemente ajena al desarrollo de la contienda. En mayo de 1939, según pudo averiguar Iker Jiménez, varios vecinos de la alquería cacereña de Horcajada se vieron sorprendidos por la inesperada visita de un ser de apariencia humanoide, provisto de piernas de metal y que se dejó ver en varias
ocasiones.
Una de las testigos, Adelaida Rubio, aseguró que la entidad –cuya aparición se veía casi siempre precedida por un fuerte destello– tenía el aspecto de un «extraño soldado», que caminaba a grandes zancadas y de forma torpe

Poco después, en el verano de 1939, varios niños que cuidaban ganado en Zahara de los Atunes (Cádiz) observaron un objeto volador de unos 18 metros de diámetro. Cuando el OVNI los sobrevoló a baja altura, tuvieron una sensación de calor. El objeto aterrizó a unos 30 metros de ellos, levantando una gran polvareda. Después se abrió una puerta, y de ella salieron dos seres, uno alto y otro bajo y grueso que con una especie de linterna iluminaban los alrededores a pesar de ser mediodía. Tras alejarse unos 20 pasos del OVNI, dieron la vuelta y entraron en él. El encuentro había durado
unos 15 minutos.

Mientras España intentaba rehacerse tras los horrores de la guerra, los avistamientos y aterrizajes continuaron sucediéndose por toda la geografía nacional… Los casos anteriores a 1947 se cuentan por decenas. Quién sabe cuantos encuentros habrán permanecido ocultos, guardados para siempre en la memoria de sus protagonistas… De una forma u otra, estos avistamientos que precedieron al de Arnold demuestran que los OVNIs ya surcaban los cielos cuando aún nadie había publicado las palabras «platillos
volantes».

Comentarios

  1. | Spanish UFO Case Histories for the Year 1939 on 02.24.2012

    [...] http://www.ertocha.es/lol/?p=94 and Enciclopedia de los Encuentros Cercanos by Vicente Juan Ballester [...]

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